Te odia porque sos una persona, no una cucaracha.

Ahora tiene mucho tiempo libre, entonces puede leer, puede escribir, puede pasar más tiempo haciendo esas cosas que el subsuelo de su interior pedía a gritos realizar, porque no podía pasar más tiempo encerrada en ese antro repelente, corrompido por millones de cucarachas a los que normalmente llamamos personas; porque para ella son cucarachas, la gente es repulsiva y le gusta alejarse lo más posible de esos insectos nauseabundos, hasta podría pisarlas si tuviera la oportunidad, pero literalmente hablando, todos ellos son mucho más grandes.
Y que complicado es odiarlos tanto, no quiere llamar la atención, pero le interesa que esas cucarachas se enteren de lo detestables que ella piensa que son, los odia los odia y espera que ellos también la odien.

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