A veces, solo a veces, puede llegar a estar triste.

Y me decían insensible, se suponía que era yo a la que no le importaba nada ni nadie, pero la vida es así, a veces te deja como la más hija de puta y a veces te muestra cosas y te hace conocer gente que hacen que te abras un poco, que te des cuenta de que no sos solamente vos. Ahora te diste cuenta de que apareció alguien que logra que te afecte lo que le pasa, que increíble, a veces no pienso en mi ¿Por qué voy a pensar en otros?. Es así, contradictorio, bizarro. Me acabo de dar cuenta de que hay dos cosas que me molestan mas que nada: La rutina, y que las cosas terminen.
Y ahora quiero enfocarme en esa ultima. Somos extremistas: o queremos que las cosas terminen YA o queremos que duren para siempre, y cuando queremos que duren eternamente es cuando nos enojamos con el tiempo y pedimos a gritos más. No existe algo peor que algo que nos gusta termine.
Y así estoy ahora, no quería que terminara algo que día a día deja de existir, y no es culpa de nadie, eso es lo peor. Me altera no poder echarle la culpa a nadie porque acá somos todos inocentes, las grandes cagadas pueden llegar a arruinarte de la mejor forma pero acá no hay salidas, es justamente de esas cosas que no terminan, quieras o no. Y resulta que yo no estoy en el medio, me meto cuando quiero, pero se me da cada tanto pensar en todo, y dentro de ese todo estas vos y tus no salidas, tu no tiempo, estoy yo diciéndome que pare de pensar porque no sirve.
Mejor volvé a la de antes, esa, si, la insensible.

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